jueves, 8 de enero de 2015

EL SUICIDA...

Si puedes elegir entre un cliente pesado (intenso) y un cliente suicida todos elegiríamos al cliente insoportable, por desgracia las estadísticas siempre se ponen en mi contra en cuanto a elecciones absurdas se trata. Es como si el universo en un intento por desahogar todo ese malestar interno se dirigiese a personas cómo yo y nos dijese:

-Me caes bien, te voy a joder a ti el primero-

Hay un porcentaje mínimo de posibilidades de que trabajando puerta a puerta te puedas encontrar con alguien a punto de hacer algo absurdo; el 40% te toparás con gente a punto de salir de casa, el 25% gente cocinando, el 15% serán invitados o están en casa de sus padres y el 18% restante estaban durmiendo la siesta o enfermos...el 2% restante llevan una etiqueta con mi nombre y mi localización de GPS.

Todo empieza uno de los últimos días de Diciembre, justo la primera puerta a la que llamo y me topo con un hombre que había sido traductor simultáneo para organismos internacionales de seguridad de Alemania, el hombre (a quién voy a llamar Rudy por motivos de privacidad) estaba a punto de tirarse por una ventana desde un 10º piso, sus argumentos eran simples; después de muchos años de vida insólita, agitada y demás; ahora que no hacía nada más que guiar turistas alemanes por las playas españolas. Su vida había dado un frenón de 1000 a 0 en menos de un año.

Aún sabiendo 7 Idiomas su único oficio consistía en mirar por la ventana y contemplar la idea del suicidio todos los días a escondidas de su esposa. Al entrar en su casa su expresión de desesperación lo dijo todo y si mi frente tuviese algún rotulo con lo que pienso el cartel diría algo como: 


-OH MIERDA!-

En una conversación de la que yo estaba buscando la salida, el pobre hombre me habló desde el comunismo, hasta sus convicciones religiosas, mientras en mi cabeza solo había un mensaje en mente:





-¿ME VAS A FIRMAR EL CONTRATO, SI O NO?-

Salí de la casa sin contrato firmado y con un frío en la espalda que me recuerda que el universo puede ser demasiado cruel con quién le planta cara. El hombre, espero no se haya suicidado; sus últimas palabras conmigo fueron:

-¿CREES EN EL MAS ALLÁ?

Mi respuesta fue

-NO...POR ESO HAGO LOCURAS TODOS LOS DÍAS...

Se despidió de mi con una sonrisa

1 comentario:

  1. Joder! Vaya que cosas te pasannnn! Espero seriamente que este mejor el hombre, y en cuanto a ti que te pase menos esto. :P Siendo comercial te encuentras de todo. xD

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